La Anatomía Artística

La anatomía artística, al igual que cualquier otra forma de representación del cuerpo, tiene un amplio abanico de referencias. En occidente pasó de una visión fundamentada en la proporción geométrica y matemática derivada de las necesidades arquitectónicas egipcias y griegas a un profundo análisis objetual durante el Renacimiento  que tenía como fin una reconstrucción de los mecanismos de la vida.

Este recorrido en las formas de ver el cuerpo acabó en un espíritu unificador originado en la ilustración y que obtendría sus mejores resultados a lo largo del siglo XIX con los estudios antropométricos aplicados al arte y el diseño.  El último gran canon fue derivado de los estudios de antropometristas como Otto Geyer o Gotfriedd Schadow , que partiendo en sus estudios de las modulaciones griegas y mediante una antropología comparativa  analizaron las relaciones de las distintas razas para obtener un prototipo ideal de hombre. Estos estudios facilitaron la construcción del último gran canon : el Modulor de Le Corbusier. El modulor lecorbusiano , hombre ideal del siglo XX, era la medida para la construcción de un mundo nuevo.

Por otro lado, la anatomía artística tiene una profunda relación con la idea de creación, de unión de contrarios instituida en la relación que se establece entre lo abstracto de la modulación geométrico-matemática y lo concreto del estudio diseccional.  Esta forma de relación , de reductio ad unum de contrarios, no es sólo occidental. Podemos encontrar la misma mirada en la anatomía artística de la India donde cada parte del cuerpo se corresponde con una flor o un animal. Su representación es a la vez la de un cuerpo y la de otro objeto vivo. Así , la representación del cuerpo es un universo completo que adquiere forma de hombre finalmente. Estas mismas estructuras simbólicas las encontramos en la representación precolombina o en el arte clásico africano de los Yoruba. Todas estas miradas sobre el cuerpo comparten la intuición del mismo como un universo autónomo sujeto a sus propias leyes generativas.

Desde el Renacimiento la anatomía diseccional y la artística han corrido por caminos paralelos, incluso por el mismo.  Desde la fundación de los reales colegios hasta bien entrado el siglo XX eran médicos anatomistas quienes enseñaban esta disciplina en las Escuela de Bellas Artes, posteriores facultades universitarias. Es por esto que buena parte del modo en que ambas disciplinas observan el cuerpo pueda ser común, arrogándose la anatomía artística los aspectos ideales de armonía, geometría y matemáticas, y el derecho de construir la ilusión del ideal.